Casa de Mariposas en Brasil

Casa de Mariposas en Brasil

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Nuestro mariposario Casa de Mariposas estuvo compartiendo su experiencia como semillero de investigación en el IV Encuentro de Educación de América Latina y el Caribe, Nuestra América, ENA. La propuesta de semillero de Casa de Mariposas contribuyó a la visibilidad de los procesos de investigación en Colombia que de manera independiente contribuyen a que los niños se interesen por el cuidado de la naturaleza.
El encuentro:
Nuestra América (ENA) es una red de encuentro, colaboración y promoción de la transformación social en el hemisferio americano que mediante diversas prácticas y experiencias educativas alternativas buscan forjar sociedades más justas, equitativas, sostenibles y participativas. Este Encuentro inició en marzo de 2012, cuando 16 países de nuestra región se convocaron para concertar acciones a favor de la educación, por los derechos humanos y la justicia social en América.
En esta ocasión, el ENA se realizó el 12 y 13 de junio, precediendo a la Conferencia Nacional de Alternativas para una Nueva Educación – CONANE (allí también participó Casa de Mariposas) que se celebró del 15 al 17 del mismo mes en la Universidad de Brasilia, y que contó con la participación de educadores de Brasil y Latinoamérica. Ambos eventos unidos ofrecen una gran oportunidad de encuentro y reflexión a organizaciones, educadores/as, estudiantes y público interesado en la transformación de la educación.
Este 4º ENA plantea el reto de comprender la educación como práctica política para la libertad y herramienta vital para la construcción de sociedades en las que el desarrollo humano integral sea esencial.



La experiencia: Tres de los integrantes de nuestro mariposario, Casa de Mariposas, asistieron a este importante encuentro: Lizeth Butrago, Esteban Sáenz y Juliana Villada. Escucha cómo fue su experiencia en este encuentro, de primera mano.

Intercambios que llenan el alma

Lizeth Buitrago Orozco
Al partir de Colombia rumbo hacia Brasilia – Brasil, mis expectativas consistían en tener el maravilloso privilegio de conocer gente y sus experiencias de educación alternativa de toda Latinoamérica. Desde el momento en que llegué todas las expectativas fueron más que superadas al siempre recibir el trato amable de la gente y sus ganas de ayudar desde el instante que puse mis pies en el Aeropuerto Internacional Presidente Juscelino Kubitschek de Brasilia; luego fuimos excelentemente recibidos por las familias de Fátima Vidal y Helionorma Brandão, quienes nos hicieron sentir como en casa haciéndonos parte de sus bellas familias.
Al transcurrir el 4° ENA y posteriormente el III CONANE tuve la oportunidad de conocer grandes experiencias inspiradoras de personas de toda Latinoamérica que luchan por una educación alternativa y más integral, experiencias que nos llenan de alientos para seguir adelante y saber que no estamos trabajando solos y que toda Latinoamérica es una sola en la batalla por una nueva educación. Fue inmensamente conmovedor sentir a los demás participantes como hermanos; escuchar sus experiencias y que ellos escucharan las nuestras me ayudo a vislumbrar como estas historias compartidas en estos espacios iban a irse a sus lugares de origen con cada uno de los participantes; para ser contadas nuevamente, replicadas, para nutrir y fortalecer las iniciativas en cada uno de nuestros propios territorios.
Me lleno de alegría conocer a algunos de los integrantes del proyecto Semillero – Brasil y como este fue inspirado por nuestras experiencias en Colombia, nos llena de orgullo ver como ahora esas semillas que tantos años llevamos sembrando en Colombia, rompen las fronteras y empiezan a germinar en otros países como Brasil y Chile.
Además del intercambio de experiencias en educación, estos dos eventos fueron espacios donde se entablaron reales lazos de amistad, se intercambiaron contactos, se vivieron momentos que me dejan con la expectativa de volver a encontrar a esos nuevos amigos y a muchos más que quedaron por conocer, se entablaron conversaciones que me ayudaron a abrir más mi corazón para recibir en cualquier momento a esas personas que quieran conocer más de cerca nuestra experiencia de semilleros de investigación en Colombia y el deseo inmenso de volverlos a encontrar en Brasil, Colombia o en cualquier otro lugar de nuestra Latinoamérica.

Brasilia, una aventura hecha un sueño

Esteban Sáenz
La experiencia de conocer más personas de diferentes países y compartir sus experiencias y saberes fue lo más gratificante que me ha podido suceder en la vida, saber que todos luchamos por una educación en la cual se nos escuche a los jóvenes, niños y adultos, una educación que nos permita ser libres para crear una nueva forma de educar a las nuevas personas y no ser una parte más del monopolio pedagógico.
Brasilia, un sueño hecho realidad. Su gente que con una sonrisa y un abrazo te toca el alma, te hacen sentir como en tu patria. En los días donde tuve el placer de compartir con los estudiantes del semillero de investigación de Brasil noté su interés por la investigación y por todos nuestros logros como semillero, fue muy gratificante ver cómo admiran por nuestra trayectoria y recorrido a través de los años de investigación. Veo mi reflejo en ellos, el entusiasmo con que cada día se reúnen. Mis únicas palabras para ellos es seguir adelante, las mismas lágrimas y fracasos son las armaduras que nos han formado en este camino y nos llenan de entusiasmo para seguir adelante.
No encuentro palabras para describir esta experiencia, debo de agradecer inmensamente a mi familia de Brasil que nos acogieron como un miembro más a pesar de la diferencia de idioma.

ENA Y CONANE 2017 Nunca había sido tan feliz

Juliana Villada Sáenz
Siempre he creído que uno en la vida atrae personas de las que está rodeada. Y para muestra, todos estos seres que están sumergidos en el mundo de la investigación, Blanca, Fátima, Carlos, Silvia, Yanola, seres a los cuales admiro y respeto por todo el conocimiento que llevan dentro. Y es así, como cada una de estas personas, se han significado y convertido en mi fuente de inspiración y admiración para seguir trabajando por la investigación en mi país. Desde que llegó la convocatoria de Conferencia Nacional de Alternativas para una Nueva Educación, CONANE estaba a la expectativa de saber qué era lo que íbamos a hacer en Brasilia y me hice un montón de preguntas, ¿No hay el dinero suficiente?,¿dónde nos vamos a quedar?, ¿quién de los integrantes de Casa de Mariposas viajará?, pero esta vez tenía todas las ganas y motivación para ir a este viaje, lo veía como la oportunidad de sentirme otra vez en la zona de confort con investigadores de diversas áreas.
Y fue así como las cosas poco a poco se fueron dando, no había dinero, pero había contactos y personas a las cuales les hemos enseñado el cuidado de las mariposas, personajes que llegaron a nuestras vidas por el mundo de las mariposas, cada uno de ellos tiene la capacidad económica para viajar muchísimas veces al año. Y fue así como, con tan sólo redactar una carta para gestionar recursos, que se fue logrando el cumplimiento de este gran sueño. Viajar Lizeth, Esteban y yo a Brasil, es un sueño que nunca pensamos que los tres lo íbamos a cumplir al mismo tiempo y lo hicimos. Hoy, sólo puedo decir, que se vale creer en las cosas qué anhelamos. Somos tres jóvenes, qué a pesar de nuestras dificultades económicas, queremos seguir trabajando por la educación nuestra y de las personas que nos rodean. Esa motivación nos ha ayudado a cumplir cada meta que nos proponemos. Para este viaje teníamos todas las ganas de ir a contarles a todas esas personas que nos esperaban en Brasil, nuestra experiencia en investigación desde que estábamos niños. Y fue así como el 9 de junio de 2017, comenzó está gran aventura, porque juntos queremos darle la vuelta al mundo replicando y sembrando la semillita que nuestros guías han dejado en nosotros, estoy convencida de que la investigación nos apasiona a cada uno de nosotros.
Puedo decir, que desde que llegué al aeropuerto, iba con la expectativa de disfrutar del viaje, de no tomar tantas fotos con mi cámara, si no con el alma y el corazón, y así fue desde que llegué a Brasil. La amabilidad y el afecto, comenzaban a ser parte de este gran encuentro. Unas familias amorosas y gentiles nos abrieron las puertas para recibirnos y conocer la cultura y el día a día de ese hermoso país, es ahí donde puedo decir que sólo tuve tiempo de ser muy, muy feliz, nunca había sentido esa sensación en un lugar desconocido para mí. Nunca había sentido un abrazo más sincero y afectuoso como los de cada uno de los brasileños y brasileñas que nos cruzábamos: un abrazo que eran hasta más de 3 minutos entrelazados, ¡qué bonito se sentía!. ¡Qué país tan hermoso, qué personas tan bellas y amorosas nos cruzábamos¡ el hecho de recibirnos en sus casas, significada la gran sencillez y humildad que se maneja en esta ciudad, Brasilia.
Otra cosa que sentía era el amor de familia, una de las características que vi en cada una de las familias que conocí, no hay palabras para describir la magia del poder del amor que se sentía en cada una de ellas. Creo que Brasil es un país desarrollado, ejemplo de orden y cumplimiento en el momento de realizar cada una de sus actividades, así como Brasilia es una ciudad planificada y las personas que la habitan son tan ordenadas, puntuales, activas y, sobretodo, amorosas y afectivas. Esto puedo decir desde el lado de las personas. La otra sorpresa fue el Encuentro de Nuestra América (ENA), tantos países que presentamos la misma problemática, la forma cómo se nos educa, donde al estudiante se le limita el acceso a la educación y donde la metodología no es la más adecuada, donde importa más ser seres competentes. El dialogar con personas de El Salvador, Argentina, Perú, Chile, Brasil, nos permitió conocer los bonitos proyectos que cada uno de ellos ejecuta en su país, y como el fin de cada uno de ellos, es tener una educación alternativa para nuestros niños, niñas y jóvenes. Cada momento del encuentro fue significativo para mí, me fortaleció mucho como investigadora y me permitió conocer lo que cada uno de los asistentes pensaba sobre la educación.
¡Qué país más bello!, en él comprendí la simplicidad de las cosas: la comida era tan fascinante, tanto como cada uno de los seres que conocimos. Para terminar, puedo decir que, desde que llegué a Brasilia, me sentía feliz y cómoda. Allí admiré que nada costaba dar un abrazo puro, sincero y amoroso. De esa bella ciudad, me vine cargada de herramientas para seguir luchando por cada uno de mis sueños, Allí el conocimiento estaba en cada una de las personas que me cruzaba, amé el orden de la ciudad, la puntualidad, la cultura, la educación, los espacios que nos rodeaban, amé cada parte de esta ciudad que visité.


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