Luis Germán Sierra J.

2014/10/31

A caballo regalado sí se le mira el diente

Gloria, al recibir Monteadentro, el periódico que acabás de fundar en El Retiro, lo mínimo que se puede decir, al mismo tiempo que lo más pleno y suficiente, es gracias. Sabiendo, además, que este periódico es apenas uno de los varios logros de la Corporación Rural Laboratorio del Espíritu, con la cual has construido esa bellísima biblioteca blanca en la vereda Pantanillo. Da gusto ver logros así para el verdadero disfrute y utilidad de la gente del campo. Encarna parte de lo mejor que tenemos adentro.

Monteadentro arrancó con pie derecho, Gloria. De esas publicaciones que se dejan leer de un tirón. Por amena, por bien diagramada, por bien escrita. El sainete redivivo de Obregón, las verdades con látigo de Julián Estrada, las caminatas de Darío Ruiz,  las valientes y bien cronicadas historias de Luz Mirella Bedoya y Marisol Henao, entre otros artículos referidos con inteligencia y con gusto a El Retiro, dan cuenta de un periodismo que, al contrario del que consumimos a diario lleno de afanes y de verdades a medias (que son al fin mentiras), amén de un cada vez más acostumbrado maltrato gramatical, Monteadentro es un pequeño oasis, aun para quienes estamos un tanto lejos (geográficamente) de ese hermoso municipio que cuenta con la fortuna de tenerte allá, al igual que a la gente valiosa que “te rodea”, ese equipo que, si no me equivoco, va camino de ser mejor que el de la selección Colombia.

¡Buen viento y buena mar,Monteadentro!                                                              

 
Luis Germán Sierra J.