Quinto bazar, Estrenando pinta

Quinto bazar, Estrenando pinta

En el quinto bazar Estrenando pinta, cercanos a las festividades decembrinas, queremos celebrar la vida, la salud y la prosperidad, elaborando con todos los asistentes mil grullas en papeles de todos los colores, una tradición de la sociedad japonesa, de la que tendremos invitados ese día.

En el bazar se venderán prendas de vestir nuevas a muy bajos precios para toda la comunidad y estarán a la venta objetos y accesorios realizados por niños, jóvenes y adultos que asisten a los talleres de la biblioteca, como mochilas en croché y bolsos tejidos con telas de colores, objetos cerámicos y todos los productos de Hechos del Espíritu (pañoletas, bufandas, cuadernos y libretas). También se venderán productos alimenticios dulces y salados que realizarán diferentes pobladores de la vereda Pantanillo.

Además, a las 11 A.M. se llevará a cabo el Concierto de clausura del grupo de guitarra de la biblioteca, constituido por 10 niños y jóvenes a cargo del profesor Felipe Restrepo.

Los productos ofrecidos en Estrenando pinta son el resultado de los talleres que se han realizado durante todo el año en la Biblioteca y Centro Rural Comunitario. Las ganancias obtenidas de estas ventas serán para el beneficio de creadores y para darle continuidad a estos talleres.


Algo más de las mil grullas
La escritora argentina de literatura infantil, Elsa Bornemann, escribió un cuento que hace referencia a la leyenda japonesa de las Mil grullas, símbolo de paz en la sociedad japonesa, que se pronuncia contra la guerra y la muerte:

Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos.

Porque ellos eran nuevos en el mundo. También, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendía muy bien qué era lo que estaba pasando.

Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes. Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo …”   [ver +]