Reunirnos, reunirnos, reunirnos

Reunirnos, reunirnos, reunirnos

Este mes nos reunimos con la comunidad dos veces, y pasamos muy bueno.



La primera fue el 3 de marzo en la vereda Pantanillo.

Era un encuentro muy importante porque en esa vereda queda nuestra sede. Una de las cosas que más nos entusiasma es que va toda la familia, y los niños la pasan muy bien. Esta vez incluímos masmelos con la fogata, y nos supo más rico que nunca. Leímos en voz alta La zorra y los peces, un cuento que sacamos de las leyendas de Tío Conejo, y que publicamos en nuestro número 8. El Paisano, trovador de la vereda, nos acompañó con su guitarra y nos hizo reír mucho, mientras los niños proponían temas.
Pero acá no les voy a adjuntar una trova, sino un poema que recitó de apertura.
Se titula La mercada.
Escúchenlo, sólo den "play"

El 24 de marzo el encuentro fue en la vereda Puente Peláez.


Por el fuerte aguacero pensamos que no iría nadie. Don Abel, el líder de la Junta de Acción Comunal se estaba escampando en el pueblo para cuando nosotros llegamos a la vereda. Esperamos hasta las 7 de la noche y llegaron 12 personas. A pesar del clima pudimos encender la fogata, y comer chocolate caliente y buñuelos. Leímos en voz alta El sancocho de piedras, el cuento de la edición 10, y a todos les encantó y les sacó risas. Invitamos también esta vez a el Paisano, para amenizar la velada.
Piden que vayamos más seguido... haremos todo lo posible para conseguir los recursos...
Ahora sí, las trovas de El paisano.
Déle "play" y diviértase un rato.