Una biblioteca: “un lugar donde perder la inocencia, sin perder la virginidad”

Una biblioteca: “un lugar donde perder la inocencia, sin perder la virginidad”

(Artículo publicado en la Revista Arcadia)

Bibliotecas
La escritora Piedad Bonnett clausuró el Foro sobre Bibliotecas Públicas con este conmovedor ensayo sobre estos espacios donde los libros abren un mundo de posibilidades infinitas.

Por: Piedad Bonnett

Aprendí a leer a los cuatro años, de mano de mi madre, una maestra de escuela, y desde esa edad me envicié a la lectura, impulsada tal vez por el ejemplo de mi padre, que leía, como Cervantes, hasta los papeles rotos de las calles. A pesar de la pasión por las palabras que se respiraba en mi casa, la biblioteca de mis padres en ese remoto pueblo que era entonces Amalfi, el lugar donde nací, era bastante exigua. Sin embargo, contaba ella con el Tesoro de  la Juventud, esa enciclopedia infantil de la que se nutrieron tantos escritores de mi generación, donde se podía leer desde un cuento de Andersen hasta una explicación sobre los misterios del calor y el frío, pasando por un poema sobre Pentesilea escrito por Teodoro de Banville, el literato francés de mediados del XIX.  (ver +)